La aprobación por unanimidad de las normas urbanísticas de Calvarrasa de Abajo el pasado sábado, sitúan al PSOE en una flagrante contradicción entre su discurso y su práctica política. Mientras Cristina Narbona, Ministra de Medio Ambiente, lleva toda la legislatura advirtiendo sobre los perversos efectos del desmedido crecimiento urbanístico que asola nuestro país -especialmente el litoral, pero cada vez con mayor intensidad también el interior-, sus compañeros de partido en la provincia de Salamanca, y especialmente en los municipios próximos a la capital, parecen hacer caso omiso de sus advertencias. >continuar